La autoconfianza es esencial para nuestra salud y estilo de vida, aunque a menudo no entendemos completamente cómo funciona. Se diferencia de la autoestima y la autoeficacia. La autoeficacia, según el psicólogo Albert Bandura, es la creencia en nuestra capacidad para realizar tareas específicas. La autoconfianza, por otro lado, es una visión general de nuestra capacidad para alcanzar metas basadas en experiencias pasadas. La autoestima se refiere a cómo valoramos nuestra valía en general.
Una autoconfianza alta nos permite tomar más riesgos y obtener más recompensas. Según Charlie Houpert, la verdadera autoconfianza produce positividad, felicidad y resiliencia. Sin confianza, no actuamos, lo que a veces se llama «duda paralizadora». Creer en nosotros mismos nos prepara para tomar los riesgos necesarios para cumplir nuestras metas.
Para mejorar la autoconfianza, Houpert sugiere ser «hiperhonesto» con nosotros mismos, lo que significa aceptar y estar orgullosos de todas nuestras partes. El ejercicio regular también ayuda, mejorando el estado de ánimo y la salud física, lo que a su vez aumenta la confianza. Ampliar nuestra zona de confort mediante pequeños desafíos diarios es clave. Cambiar nuestra imagen y postura también puede influir positivamente en nuestra autopercepción. Vestirnos de manera que nos haga sentir seguros y sentarnos rectos pueden aumentar nuestra confianza.
El síndrome del impostor, que nos hace sentir como fraudes, puede ser combatido reflexionando sobre nuestros logros. Finalmente, evitar la arrogancia es crucial. La verdadera autoconfianza es autosuficiente y no necesita validación externa, mientras que la arrogancia proviene de la inseguridad. Reconocer esto nos ayuda a desarrollar una confianza genuina y saludable.
Tomado de: https://www.nytimes.com/es/2019/06/07/espanol/como-mejorar-tu-confianza.html
