Amy Cuddy, en su influyente charla TED, expone cómo el lenguaje corporal no solo comunica mensajes a los demás, sino que también impacta profundamente en cómo nos sentimos y nos percibimos a nosotros mismos. A través de investigaciones y experimentos, Cuddy demuestra que adoptar «posturas de poder» durante apenas dos minutos puede alterar significativamente nuestros niveles de confianza y nuestras emociones. Estas posturas, que incluyen gestos expansivos y abiertos, son similares a las adoptadas por personas y animales cuando sienten dominio o control.
Uno de los aspectos clave de su charla es el concepto de «fingir hasta lograrlo». Cuddy argumenta que al asumir deliberadamente posturas que reflejan poder, aunque inicialmente no nos sintamos poderosos, comenzamos a internalizar estos sentimientos, mejorando así nuestra seguridad en situaciones desafiantes. Esto no solo cambia la forma en que nos percibimos, sino que también influye en cómo los demás nos ven, lo que puede ser crucial en situaciones como entrevistas de trabajo.
Un experimento destacado en su charla involucró a personas adoptando posturas de poder o sumisión antes de una entrevista laboral estresante. Los resultados mostraron que quienes adoptaron posturas de poder no solo se sintieron más confiados, sino que también fueron evaluados más positivamente por los entrevistadores.
Cuddy concluye que el lenguaje corporal es una herramienta poderosa para influir en nuestro comportamiento y éxito personal. Incluso en momentos de duda, adoptar estas posturas puede ayudarnos a superar el miedo y alcanzar nuestros objetivos.
Tomado de: https://youtu.be/Ks-_Mh1QhMc?si=paeH2ryA9y3zj_Wx
