Controlar la presión arterial y el colesterol son dos medidas fundamentales para prevenir enfermedades cardíacas. La presión arterial alta, que es la fuerza de la sangre contra las paredes de las arterias, puede dañar el corazón y los vasos sanguíneos a largo plazo. Es recomendable que los adultos se controlen la presión arterial al menos una vez al año, y aquellos con presión arterial alta necesitan controles más frecuentes.
Se considera presión arterial alta cuando la lectura muestra sistemáticamente una presión sistólica de 140 mm Hg o más, o una presión diastólica de 90 mm Hg o más. En algunos casos, se puede considerar presión arterial alta si los valores están entre 130-139 mm Hg de presión sistólica o 80-89 mm Hg de presión diastólica, junto con otros factores de riesgo para enfermedad cardíaca.
Para controlar la presión arterial alta, se recomiendan cambios en el estilo de vida, como una alimentación saludable y la práctica regular de ejercicio. En algunos casos, puede ser necesario recurrir a medicamentos recetados por un médico. Es útil llevar un seguimiento de los valores de presión arterial utilizando una hoja de trabajo específica.
Los niveles de colesterol pueden ser influenciados por varios factores, como la edad, el sexo, los hábitos alimentarios y el nivel de actividad física. Un análisis de sangre puede mostrar si los niveles de colesterol son saludables. Si se detectan niveles poco saludables de colesterol, se recomiendan cambios en el estilo de vida, como una dieta adecuada y ejercicio regular.
Tomado de: https://www.nhlbi.nih.gov/es/health/heart-healthy-living/blood-pressure
