El ejercicio regular es fundamental para mantener una buena salud cardiovascular. La actividad física no solo previene enfermedades cardiovasculares, sino que también ayuda a controlar factores de riesgo como la hipertensión arterial, el colesterol elevado, la diabetes y la obesidad. Realizar ejercicio de forma constante mejora la función cardíaca y reduce la probabilidad de sufrir accidentes cerebrovasculares.

El ejercicio aeróbico, como correr, caminar, montar en bicicleta o bailar, es especialmente beneficioso para el corazón. Este tipo de actividad mejora la resistencia cardiovascular y aumenta la capacidad del corazón para bombear sangre de manera eficiente. Además, el ejercicio aeróbico estimula la circulación sanguínea y ayuda a mantener las arterias limpias, evitando la formación de coágulos que pueden provocar infartos o ictus.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que los adultos realicen al menos 150 minutos de actividad aeróbica moderada a la semana. Para los niños y adolescentes, se aconseja un mínimo de 60 minutos diarios de ejercicio de intensidad media a alta. Estos niveles de actividad física no solo fortalecen el corazón, sino que también contribuyen a mantener un peso saludable y a mejorar la salud mental.

El ejercicio regular también tiene un impacto positivo en la presión arterial. Las personas que practican actividad física con regularidad tienden a tener una presión arterial más baja, lo que reduce el riesgo de hipertensión. Además, el ejercicio ayuda a controlar los niveles de colesterol, aumentando el colesterol bueno (HDL) y disminuyendo el colesterol malo (LDL).

Tomado de: https://luislopezcardiologo.com/es/como-influye-la-actividad-fisica-en-la-salud-cardiovascular/