En un mundo lleno de modas e información sobre nutrición, la clave para una dieta saludable radica en elegir correctamente alimentos y bebidas beneficiosos. La alimentación saludable se basa en frutas, verduras, granos enteros, lácteos y proteínas. Es esencial aumentar la ingesta de fibra, calcio, vitamina D y potasio, así como reducir azúcares añadidos, grasas saturadas y sodio.

Se recomienda crear hábitos como consumir frutas, verduras, granos enteros, legumbres, nueces y semillas ricos en fibra, es crucial incorporar fuentes como lácteos fortificados y verduras de hoja verde. El potasio, esencial para la función muscular y cardíaca, puede obtenerse de alimentos como remolacha, jugo de ciruela y plátanos. Limitar los azúcares añadidos, reemplazar grasas saturadas por insaturadas y reducir el sodio son pasos clave para una alimentación equilibrada.

Apuntar a una variedad de colores en los platos, incluyendo frutas y verduras de tonalidades diversas, garantiza una amplia gama de nutrientes. Con estas pautas, se fomenta un estilo de vida sano y balanceado, respetando preferencias, tradiciones y necesidades individuales.

Además, reemplazar las grasas saturadas por opciones más saludables como aceites vegetales y mariscos mejora la salud cardiovascular y general. Una alimentación colorida y variada no solo es visualmente atractiva, sino también nutricionalmente beneficiosa al proporcionar una amplia gama de vitaminas y minerales esenciales.

Tomado de: https://www.cdc.gov/nccdphp/dnpao/features/healthy-eating-tips/index-es.html