Los futuros son contratos estandarizados que se formalizan entre dos partes a un precio y fecha de vencimiento fijos, sin ser propietarios del producto subyacente. Funcionan como derivados, obteniendo su valor del precio de un activo subyacente, como un índice, instrumento financiero o materia prima. La liquidación de los futuros puede ser mediante entrega física o en efectivo, siendo esta última más común. Se utilizan para obtener beneficios aprovechando las diferencias de precio de los valores subyacentes. Los futuros se liquidan a diario, permitiendo ganancias o pérdidas diarias. Son utilizados como cobertura de riesgos, permitiendo a empresas e inversores neutralizar incertidumbres sobre precios futuros. DEGIRO ofrece la posibilidad de invertir en futuros en diversas bolsas de derivados, pero se requiere una cuenta Active o Trader, debido a su riesgo y complejidad. La negociación con futuros puede ser lucrativa, pero también conlleva un riesgo sustancial, permitiendo obtener una alta rentabilidad con apalancamiento, pero también posibles pérdidas superiores a la inversión inicial. Es importante tener en cuenta los riesgos asociados a la inversión en futuros, como la posibilidad de pérdidas mayores a la inversión original, la necesidad de una gestión activa y una buena gestión monetaria para cubrir posibles caídas del capital.
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