Ni tan cerca como tú quisieras, ni tan lejos como tú crees.
Apenas oí la noticia de la publicación de la última obra que escribió el Premio Nobel de Literatura (1982) Gabriel García Márquez antes de morir, me dije: tengo que leerla ya. Este hecho, que ocurre 10 años después de su muerte, ha emocionado a sus asiduos lectores.
La protagonista, Ana Magdalena Bach, llama a la reflexión sobre qué es más importante en la vida: disfrutar y sentirse viva, o el conflicto existencial de decidir entre lo que está bien y lo que está mal.
Es un libro bastante corto, concreto y directo. Sin los adornos y las descripciones amplias que hemos visto en otros libros de García Márquez, y que nos transportaban a esos lugares reales o imaginarios creados por él. Al terminar de leerlo, casi que pensé que hubiera sido mejor recordar al autor en sus anteriores libros.
O tal vez pensé en ponerme en los zapatos de sus hijos, quizás en sus interminables discusiones sobre publicar o no este último escrito, que dicho por su propio autor “Este libro no sirve, hay que destruirlo”. Leer el prólogo nos hace comprender mejor lo sucedido.
Cada libro nos llega a las manos en el momento oportuno para aprender algo y para tomar decisiones que quizás puedan cambiar nuestras vidas. Al final, es una cuestión de decisiones, y cada decisión es una renuncia.
Sin lugar a dudas, hay que leerlo…
